Lejos de las monótonas interestatales de cinco carriles. Pero, que en cambio, no paran de crear nuevas micronaciones -en sus atlas particulares- en campo abierto.
El británico Leyland Kirby (también en los altamente recomendables The Caretaker) es de ese tipo de artistas, de los que exploran los caminos menos transitados. Siguiendo el itinerario marcado por su personalísima forma de entender la música, nos entrega esta emotiva, ambiciosa y desoladora obra maestra.
